Albania: tras el incendio de la Corte Suprema, el Primer Ministro se niega a renunciar
Las protestas contra el Gobierno de Edi Rama ya llevan seis días y dejan más de 270 heridos y 167 detenidos.
El Primer Ministro de Albania, Edi Rama, descartó renunciar el domingo, un día después de que manifestantes le prendieran fuego a la sede de la Corte Suprema, en Tirana. Las protestas contra su Gobierno ya llevan seis días seguidos.
El incendio fue en la noche del sábado 17 de octubre y arrancó en el primer piso del edificio. Esa misma noche también quemaron la entrada de la sede del Banco de Albania.
Todavía no se conoce el alcance de los daños en el tribunal, aunque trascendió que existe riesgo de que se haya perdido documentación judicial.
El Ministro de Justicia, Toni Gogu, condenó los ataques y dijo que no apuntaron contra el Gobierno, sino contra “instituciones independientes que están al servicio del país y de sus ciudadanos”.
Rama habló en un video que publicó en Facebook. Dijo que los disturbios ponen en riesgo el ingreso de Albania a la Unión Europea (UE), previsto para 2030: “Los albaneses deben pensar con claridad: quieren o no quieren entrar en la UE”.
También atribuyó la violencia a “manos extranjeras”, sin aclarar a quiénes se refería, y sostuvo que no es un fenómeno estudiantil. Se mostró dispuesto a escuchar a los jóvenes y discutir el costo de la educación, aunque advirtió que los responsables de los destrozos tendrán que rendir cuentas.
Mientras tanto, cientos de personas volvieron a concentrarse el domingo frente al Ministerio de Educación para pedir su renuncia. La Policía respondió con gases lacrimógenos, camiones hidrantes y balas de goma.
Hubo además incidentes cerca de la sede del Partido Socialista, el partido de Rama, donde rompieron ventanas. Ese día tres personas terminaron internadas, entre ellas un periodista y un adolescente de 15 años, según el Ministerio de Salud.
El sábado había sido la jornada más violenta, con 65 heridos, 37 de ellos policías, y 12 internados. Esa noche la Policía usó por primera vez balas de goma.
Hasta el domingo, el parte oficial sumaba 272 heridos desde el martes, 169 de ellos policías, y 167 detenidos. Hay causas penales abiertas contra 388 personas y el Jefe de la Policía Estatal suspendió a siete agentes, investigados por presuntos excesos.
El origen de las protestas
Las movilizaciones arrancaron el martes 13, convocadas por agrupaciones estudiantiles que reclaman por el estado de las universidades, el costo de vida y la falta de trabajo. Después se sumaron las denuncias de corrupción y el pedido de renuncia de Rama, en el poder desde 2013.
El malestar viene de antes. Desde mayo, la llamada Revolución de los Flamencos se moviliza contra un complejo turístico de lujo en la costa de Zvërnec y la isla de Sazan, en el sur del país, vinculado a la empresa de Jared Kushner, yerno del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Los ambientalistas advierten que el proyecto amenaza un humedal protegido, que perdió parte de esa protección con una ley aprobada en 2024, durante el Gobierno de Rama. A ese movimiento se sumaron ahora los estudiantes.
El líder opositor Sali Berisha, del Partido Democrático, llamó a los albaneses a movilizarse a Tirana. Pero los estudiantes marcan distancia: el viernes echaron de la protesta a representantes partidarios y criticaron tanto a Rama como a Berisha.
La Comisión Europea condenó la violencia y pidió a las autoridades una respuesta proporcionada y diálogo. Albania es candidata a ingresar a la UE desde 2014 y el Gobierno pretende cerrar las negociaciones en 2027.
