El consumo no levanta y en Chaco la actividad pyme se hundió 8,1%
Salarios que no alcanzan, tarifas más caras y familias endeudadas explican una baja que, en los supermercados chaqueños, más que cuadruplica al promedio del país.
El consumo volvió a caer en agosto en todo el país, pero en Chaco el golpe es mucho más fuerte. Mientras el gasto de las familias argentinas bajó un 1,1% frente al mismo mes de 2025, la actividad de las pymes chaqueñas se desplomó un 8,1% en la misma comparación.
Los datos surgen del Indicador de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) y del índice que elabora la Federación Económica del Chaco (Fechaco) para medir la actividad de las pequeñas y medianas empresas de la provincia en siete sectores.
La brecha se confirma cuando se usa la misma vara. En julio, último dato disponible por provincia, las ventas en supermercados cayeron un 9,5% interanual en Chaco, más de cuatro veces la baja nacional, que fue del 2,1%.
Así lo muestran los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) procesados por la consultora Politikon Chaco. En lo que va del año, la provincia acumula una caída del 5,6% en supermercados, más del doble que el país (2,7%).
Las entidades empresarias coinciden en el diagnóstico: los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos del día a día, las tarifas aumentaron y muchas familias están endeudadas. Con menos plata en el bolsillo, se compra lo justo y se posterga lo que no es esencial.
En la provincia, la baja de agosto fue más profunda que la de julio, cuando había sido del 7%, y en los primeros ocho meses del año la actividad pyme acumula una caída del 6,9%.
Frente a julio, el índice mostró una mejora del 1% desestacionalizada (sin el efecto propio de cada época del año), la cuarta suba mensual seguida. Pero la Fechaco aclaró que eso no alcanza para hablar de recuperación: la actividad sigue muy por debajo de la de 2025.
De los siete sectores relevados, cinco terminaron en rojo. Los más golpeados fueron los servicios personales y profesionales (18,8%) y la industria manufacturera (17,7%). También bajaron ferretería, construcción, bazar y muebles (7,6%) y farmacia y perfumería (1,9%).
El dato que más inquieta es el de alimentos y bebidas, que se redujo un 10,3% interanual y acumula una caída del 9,8% en el año. «Preocupa mucho ese menos 10% que se generó en alimentos y bebidas», advirtió el Presidente de la Fechaco, Alfredo González, en declaraciones radiales.
Solo dos rubros crecieron: calzado, indumentaria y textiles (4,8%), por las promociones y las ventas con tarjeta, y el despacho de combustibles (1,8%), por el gasoil del sector productivo. Según la entidad, ninguna de esas subas refleja una mejora en el poder de compra.
Lo que dicen los comerciantes
Los comerciantes consultados por la Fechaco apuntaron a la falta de plata en la calle, los bajos salarios y los costos fijos, con la tarifa de luz comercial entre las mayores quejas. Para no perder clientes, apelan a descuentos, combos y cuotas, aunque resignan ganancia en cada venta.
A eso se suman los cheques rechazados, la mora y la venta informal, en la calle y por internet. El 40,8% de las pymes dijo estar peor que hace un año y el 54,6% cree que no es momento de invertir, aunque la mitad espera mejorar en los próximos doce meses.
González reconoció que desde la provincia hay poco margen para torcer la macroeconomía, pero destacó los resultados del Black Friday de Resistencia y de su edición provincial, y la prórroga del programa Chaco Construye para la compra de materiales.
La entidad prepara promociones para las fiestas, aunque advierte que, sin una recuperación de los ingresos, solo funcionan como un paliativo.
Qué pasa en el país
A nivel país, el indicador de la CAC cayó un 0,8% respecto de julio, después de un leve repunte ese mes. Con este resultado, el consumo sigue en niveles bajos si se lo compara con las últimas décadas.
El rubro más castigado fue transporte y vehículos, con una baja del 11,4% interanual, arrastrado por un derrumbe del 18,6% en el patentamiento de autos. También retrocedió recreación y cultura (8,2%).
En cambio, crecieron indumentaria y calzado (4,9%), ayudado por una base de comparación baja, y vivienda, alquileres y servicios públicos (4,8%), impulsado sobre todo por la mayor demanda de electricidad.
La CAC también advirtió que el crédito a las familias se enfría: tras el fuerte crecimiento de 2024 y 2025, las tarjetas y los préstamos personales y prendarios vienen en baja, lo que frena la compra de autos y electrodomésticos. Solo los hipotecarios siguen creciendo.
Otros relevamientos van en la misma línea. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que las ventas minoristas pymes bajaron un 0,2% interanual en agosto y acumulan una caída del 2,4% en el año.
A su vez, la consultora Scentia registró un retroceso del 1,5% en el consumo masivo, el octavo mes negativo seguido.
En los supermercados de todo el país se repite un patrón: la gente va más veces, pero gasta menos. En julio, la cantidad de compras creció un 8% interanual, pero el gasto promedio por ticket cayó un 9,3% en términos reales.
Mientras tanto, la inflación de agosto bajó al 1,7% mensual, frente al 2,1% de julio, y se ubicó en 33,5% interanual. Para la CAC, que los precios sigan desacelerándose es clave para recomponer los ingresos y reactivar el consumo, aunque por ahora esa baja no se tradujo en más ventas.
