Pasen, están invitados: Zdero le abrió la puerta de la UCR a peronistas desencantados, al PRO y a los libertarios

Política

El Gobernador Leandro Zdero llegó este sábado a la Convención Provincial de la Unión Cívica Radical (UCR), en Presidencia Roque Sáenz Peña, y en lugar de hablarles solo a los radicales, salió a buscar afuera.

En la lista de invitados anotó a peronistas desencantados, independientes y dirigentes de Propuesta Republicana (PRO) y de La Libertad Avanza. «Es un radicalismo que convoca, que se anima a convocar», dijo, por si a alguien le quedaba alguna duda.

La imagen que eligió fue elocuente: el radicalismo que quiere «no es un radicalismo cerrado en su trinchera». Traducido al idioma de la política: hay que hacer lugar en la mesa.

Si a los de afuera les abrió la puerta, a los de adentro les dejó deberes. Pidió «una Convención fuerte, un partido movilizado, en los barrios, en el territorio y cerca de la gente».

Y fijó una meta con números: «Tenemos que llegar a 70 localidades para que allí haya un intendente, un candidato, un concejal y gente de la fuerza». Más que una consigna partidaria, sonó a planilla de armado electoral.

Antes de repartir invitaciones y tareas, Zdero había arrancado por el dato del día: la elección de Alicia Ogara como Presidenta de la Convención, la primera mujer en ese lugar dentro de la UCR chaqueña. «Un hecho histórico», la definió.

Pero la frase con más aroma a campaña fue otra: «No hay nada más importante, ni un nombre, ni un candidato, ni un partido, que Chaco».

A los de enfrente, en cambio, no les ahorró críticas. Volvió a cargar contra el peronismo y responsabilizó a las gestiones anteriores por problemas en la administración provincial, en la seguridad y por hechos de corrupción.

La paradoja quedó a la vista: en el mismo discurso en el que apuntó contra el peronismo, les tendió la mano a los desencantados de ese mismo espacio.

Para defender lo hecho desde diciembre de 2023, eligió una frase con ritmo de eslogan: «No fue suerte, fue convicción; no fue tibieza, fue coraje para hacer lo que teníamos que hacer».

Enumeró el orden en las calles, el fin de los intermediarios y los cambios en la educación, y habló de mejoras en varios indicadores. Cuáles, no lo dijo: los números quedaron para otra ocasión.

En lo productivo dejó otra frase para el archivo, «Chaco no está condenado a ser pobre», y una receta: vender más productos con valor agregado, como aceites hechos con producción chaqueña, y menos materia prima.

También dejó una advertencia para propios y ajenos: «Esto recién empieza. Lo que hicimos hasta acá fue para ordenar». Si lo de hasta ahora fue ordenar, lo que viene ya tiene fecha en el calendario: 2027.